Nuestro propósito es estar de acuerdo con la misión de Dios y de su iglesia.

Sabemos que Dios siempre ha enviado hombres, para reconciliar a la humanidad con El, para que sean su pueblo y lo adoren, (cf. Gen. 12:1-3, Ex. 2:23, 3:9-10, 19:5, Is.61.1, Mal.3:1).

En los últimos tiempos Dios envió a su hijo como mediador para reconciliar a su pueblo y a la humanidad con Él, fue el amor que llevo a Dios a hacer este gran sacrificio por los demás, (cf.Jn.3:16). Jesús el hijo de Dios, escogió hombres simples y comunes (cf. Mr.3:13-18). La Iglesia le pertenece a Jesús, (Mt. 16:18). El escogió y entrenó a los primeros líderes durante su vida terrenal. Ellos continuarían llevando las buenas noticias y haciendo discípulos a todas las naciones, (cf. Mt. 28:18-20), hasta el fin de la era. La iglesia sería la agente encargada de formar a su pueblo o su cuerpo, donde Jesús es la cabeza, (cf. Col. 1:18, Hch.1:8, 2:42-47).

Los primeros discípulos continuaron con el mandamiento que Jesús les había dado, llevaron el mensaje de las buenas nuevas a otras personas, haciendo discípulos para Dios. Estas enseñanzas y reuniones se llevaban a cabo en las casas, (cf. Hch.2:42, 4:34, 5:42) y también se reunían en el templo para la oración. La primera iglesia, demostraba el amor de Dios, los discípulos enseñaban la palabra y la iglesia encontró favor en su comunidad, ganado a miles para Cristo.

Estos fundamentos nos ayudan a nosotros como iglesia a seguir con la misión de Dios, y con el propósito que él tiene para redimir a la humanidad, por esta razón;

Nuestra misión es llevar el amor de Dios a nuestra comunidad, con el evangelio de nuestro señor Jesús; para que las personas lo conozcan y se consagren a ser sus seguidores. (cf.Jn.3:16, Ro.1:16, Gá.2:20).